
Llama o escríbenos para la hoja de precio
Lo más rápido es llamar o escribir al 690 220 944, y también puedes escribir a mollerussa@vaciamos.org.es. Cuando ya tengas una fecha marcada —la firma en la notaría, la entrega de llaves al comprador, el vencimiento de un alquiler o la entrada del reformista—, ponla en la primera línea: comprobamos ese calendario antes de comprometerlo y así sabes desde el principio si encaja.
Qué contarnos para que la cifra salga afinada
Cinco cosas bastan: los metros útiles aproximados, cuántas alturas hay que subir, qué queda dentro contando empotrados, golfes, patio y cobert, cómo se sale —planta, ascensor o escalera, hueco de la puerta de calle— y en qué punto puede esperar el camión. Con eso preparamos la hoja de precio; y si prefieres que lo veamos sobre el terreno, concertamos día en Mollerussa o en el pueblo que sea y hacemos el recuento allí. Antes de escribir puedes repasar todo lo que cubre el encargo.
Teléfono
Zona de servicio
Horario
Sábados, 9:00–13:30
Domingos cerrado
Datos del formulario: metros, alturas y accesos
En el formulario dinos el barrio de Mollerussa o el pueblo, qué clase de vivienda es —piso, casa entre medianeras, bajo con patio, dúplex— y cuántas alturas tiene, los metros útiles aproximados y qué queda dentro: mobiliario, electrodomésticos, ropa, libros, papeles, vajilla, herramienta, y también lo que guardan las golfes, el patio, el cobert y la cochera.
Añade en qué planta está y si la finca lleva ascensor, avisa si la puerta de calle es angosta o si la calle tiene horas de carga, y apunta la fecha tope cuando exista. Con eso preparamos la hoja de precio con los conceptos separados y con el día de entrada y el de entrega dentro del mismo papel.
Con tu autorización tratamos sin intermediarios con quien lleve la herencia, con la inmobiliaria encargada o con quien administre el edificio, y encajamos el día y la franja de carga sin que tengas que hacer tú de enlace.
Del mensaje a la hoja de precio firmada
El recorrido es corto a propósito. Nos llamas o nos escribes con los datos de la vivienda, contamos sobre esa información y, si la casa es grande o el acceso cuesta de describir, concertamos visita para afinarlo sobre el terreno. Con eso preparamos la hoja de precio: cada concepto con su cantidad al lado y, debajo, el día de entrada y el día de entrega comprometidos. Ese papel te lo quedas, lo comparas o se lo pasas a la familia antes de decidir nada.
Del papel a la jornada reservada
Cuando lo aceptas, reservamos día y dejamos pactada la hora de entrada, quién abre, quién recibe las llaves y si el edificio o la calle imponen alguna franja para mover volumen. La fecha señalada llegamos con la cuadrilla calculada en el recuento, forramos paso, peldaños y jambas, y sacamos el contenido clasificándolo desde el primer porte. Al acabar barremos todas las estancias, fotografiamos la casa vacía y entregamos las llaves a quien nos las confió, dentro del calendario firmado.
Nos describes la vivienda
Metros útiles, alturas, qué queda dentro contando golfes, patio y cobert, y cómo se sale.
Contamos y ponemos cifra a cada concepto
Jornales, portes, despiece y gestión específica, con visita previa cuando compensa.
Hoja de precio con el calendario dentro
La cantidad cerrada y los días de entrada y entrega, en un papel que puedes guardar.
Jornada y casa vacía
Se trabaja sobre lo firmado, se entrega barrido y fotografiado y se devuelven las llaves.
Ventajas de contratar el vaciado con hoja firmada
La cifra sobre la mesa antes de subir
Sabes lo que vas a pagar mientras aún puedes pensarlo, y no cuando la cuadrilla ya está dentro.
El día comprometido junto a la cantidad
La fecha de entrega se comprueba antes de firmarla, y eso vale oro con una notaría marcada.
Cambios solo con tu conformidad escrita
Si asoma algo no previsto, se enseña, se explica y decides tú antes de que nadie lo toque.
Sabemos cómo es la casa del llano
Golfes, patio, cobert y corral entran en el recuento desde el principio, porque ahí vive media casa.
Cada fracción con su albarán
Dentro de la casa se separan ya el metal, la madera, el textil y la línea eléctrica, y todo entra en planta inscrita.
Lo personal se aparta y se entrega
La documentación, las joyas y los álbumes de fotos viajan aparte y llegan a los herederos antes que nada.
Formas de pago y visitas, en pocas líneas
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Mollerussa lo corriente es una sola jornada. Un piso de dos o tres habitaciones por la zona de Ferran Puig o cerca de la Estació, con ascensor y con el camión aparcado delante del portal, queda listo de la mañana a media tarde.
Una casa entre medianeras del Centre, de planta baja y dos alturas con golfes y patio, suele pedir dos días, porque cada armario se parte arriba y baja por una escalera de tramo corto. Cuando hay acumulación de años, o el cobert y la cochera están llenos, se va a tres.
Y ese número no queda en una estimación: el día de entrada y el de entrega van escritos junto a la cantidad, así que si tienes firma en la notaría o entrega pactada con el comprador, comprobamos el calendario antes de darlo.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua se calcula de otra manera que un piso, porque tiene más alturas, más anexos y una escalera que multiplica los jornales.
En el llano de Lleida, una casa de pueblo de dos o tres alturas con golfes, patio y cobert suele moverse entre unos 900 y unos 1.800 euros, y lo que decide dónde cae dentro de esa horquilla es el cubicaje real, no los metros de la escritura.
Por eso el recuento va antes: se suben todas las alturas, se abren las golfes, se mira el patio y la cochera, se calcula cuántos portes salen y se comprueba el hueco de la puerta de calle. Con eso la cantidad se firma en una hoja, concepto a concepto, y esa es la que se cobra al acabar.
¿Qué es un vaciado de piso?
Es la faena de dejar una vivienda despejada y barrida, lista para enseñarla, alquilarla, reformarla o entregarla.
Consiste en dejar sin nada la vivienda —mobiliario, línea blanca, ropa y textil del hogar, vajilla, libros, herramienta y enseres— y también lo que guardan los armarios empotrados, las golfes, el patio, el cobert y la cochera, que en las casas del Pla d Urgell suele ser la mitad del cubicaje.
Incluye partir arriba el mueble que no baja entero, clasificar los materiales dentro de la propia casa, dar salida de reventa o donación a lo que aún sirve, entregar cada fracción en planta inscrita con su albarán y barrer al final.
Frente a una mudanza, la diferencia es que aquí nada vuelve a montarse en otro sitio: cada cosa recibe un destino.
Una llamada basta para ponerle cifra y día a tu vaciado
690 220 944